Relatos XXX

Llevo casado dos años con una mujer maravillosa, la verdad es que no tenemos ningun problema en nuestro matrimonio y el dialogo es fluido y los roces tipicos de toda convivencia son solventados sin mas problema. Mi mujer es una persona que siempre ha presumido de ser muy liberal y en el tema del sexo no iba a ser una excepcion. El sexo es importante para nosotros, de hecho muy importante. Debo confesar que he tenido una gran suerte con mi mujer porque raramente rehusa alguna de mis proposiciones; es mas soy yo el que, en ocasiones, he de tranquilizar su insaciable deseo sexual. Si por ella fuera estariamos continuamente entregados a todo tipo de juegos eroticos y demas formas de disfrute y goce del sexo. Esto que era una ventaja en comparacion con otras mujeres con un apetito sexual menor, tambien me hacia cuestionarme que pasaria si algun dia yo no consiguiera aguantar su ritmo.

A diario no era extraño el dia que me levantaba con mi pene erecto no sabiendo si era ello debido a una ereccion matinal de lo mas normal o a que se encontraba totalmente insertado en la boca de mi esposa que lo succionaba con una desmesurada avidez como si de ello dependiera su vida. Despertarse de esa forma, no niego que sea una delicia, pero a veces se echa de menos un poco de tranquilidad.

Cuando me despertaba de esta forma ya sabia lo que me esperaba: a mi mujer le encanta comerme la polla tragandola casi al completo y por supuesto le encanta que me corra dentro de ella, disfruto al maximo observando como cuando llego al orgasmo ella trata por todos los medios de que no se desperdicie ni una sola gota de semen fuera de su preciosa boca. Esto solo es el aperitivo, seguidamente empieza a tocarse todo el coño y a moverse sensualmente, ¿quién puede resistirse a no complacerla?, ¿quién puede decir que no y despreciar ese bello pubis bien rasurado y esos jugosos labios carnosos, sonrosados? Yo no. Ni que decir tiene que me entrego por completo y le como el coño con la misma pasion que ella pone cuan do me hace una mamada. Mientras tanto procuro descansar porque despues de que ella llegue al climax y consiga hacerla correrse he de cumplir ya que no suele conformarse solo con un orgasmo y menos si solo ha sido lamiendo su clitorise. Le encanta que le penetre duro, disfruta sintiendo las embestidas de mi polla en su vagina haciendole estremecer todo su esbelto cuerpo. La cara de vicio con que me obsequia colma con creces el esfuerzo que le dedico.

No suele contentarse unicamente con mi miembro erectil pues es habitual que ella misma se masturbe su clitoris y se dedique toda suerte de toqueteos por su abundantes senos. Es una maquina de follar. Cuando consigue correrse antes que yo me desahogue dentro de ella me sule pedir que acabe dentro de su culito. Aquí, y ya despues de haberse corrido varias veces no se conforma con mis denodados esfuerzos por follarla a tope sino que me ayuda en las embestidas moviendose en contra de mi ritmo. Parece que ella es la que me folla. La corrida dentro de su precioso culito es impresionante, puedo apreciar con total nitidez como mi polla se abre camino por su estrecho conducto incrementando notablemente todas las sensaciones que siento. Despues de esto lo que menos me apetece, como imaginaran es acudir a mi trabajo. Por mi dejaria estas sesiones unicamente para el fin de semana…

En mi trabajo el dia transcurre apacible esperando lo que sucedera cuando llegue a casa por la tarde. Como probablemente estaran pensando mi mujer ha tenido tiempo suficiente para maquinar y planificar durante todo el dia las sesiones nocturnas. Por cierto todo este tiempo hablandoles de mi mujer y apenas les he obsequiado con un par de pinceladas. Ahí va su descripcion. Tiene 31 años muy bien llevados, siempre cuenta que debido a la constante practica del sexo. Es alta, sobre 1.70 cm y de figura muy esbelta; es delgada pero con unas curvas de infarto. La parte que mas destaca de su bella anatomia es el culo, bien “paradito”, como dicen por ahí, muy firme y con unas formas totalmente perfectas. En definitiva es una bomba sexual en todos los aspectos, que ademas se encarga de dejar bien patente con su forma de vestir: provocativa, seductora, atrevida, insinuante. Siempre que puede lleva generosos escotes y las minifaldas tan cortas que no podria recoger nada del suelo sin que el escandalo saltase a su alrededor.

Cuando mas provocativa me parece a mi que va es cuando sin darme cuenta se le van desabrochando poco a poco los botones de su camisa, sobre todo cuando ese dia no lleva sosten. A parte del morbo que despierta comtemplar ese escote que no tiene fin esta el hecho de observar como todos los tios que se cruzan con ella quedan sus miradas ancladas irremisiblemente a su escote. Es una delicia admirar el suave contoneo de sus senos al caminar, dos pechos de tamaño mediano, firmes y rematados con unos pezones de vicio. Si, es cierto, es una tia espectacular de las que dan ganas de “violar” solo por existir.

Como empece relatando son dos años de casados, dos años en los que no ha existido la rutina ni por mi parte ni, por supuesto, por parte de mi mujer. Si la rutina es la causa del fracaso de muchas relaciones yo tenia miedo que el argumento contrario pudiese ocasionar erosion en la nuestra. No podia estar mas equivocado. Apenas sin darme cuenta empezo a despertarme el agudo e inquietante sonido de mi reloj, algunas veces mi pene estaba duro como una piedra, pero ya no era debido a laborioso trabajo oral de mi esposa. El dia amanecia sin expectacion alguna. Vaya mi mujer no pudo aguantar el ritmo. Etos es lo que pense en un primer momento apoyado tambien con el hecho de que por la noche las sesiones de placer sexual se redujeron drasticamente. Eso si, nunca desaparecieron y siempre caia algun polvo al cabo del dia, pero ya no era lo mismo. Tanto cambiaron las cosas que me empece a preocupar y despues de descartar algun problema fisico o los sintomas de alguna enfermedad en mi mujer busque otras respuestas a todas las preguntas que se agolpaban dentro de mi cabeza. Cabeza que ahora tenia todo el tiempo para pensar y volver a razonar todas las cuestiones que me rondaban ya que ahora no funcionaba el sexo como via de escape para todo ello.

Lo primero que hice fue pedir unos dias libres en el trabajo y a escondidas empece a seguirla. Mi mujer trabaja en una inmobiliaria, es agente de ventas y se encarga de colocar chalets en varias urbanizacinoes de las afueras de la ciudad. Mis sospechas no tardaron en ser refrendadas por la cruda realidad. Solo por la mañana pude comprobar como mi mujer se lo hacia con dos desconocidos en dos de sus visitas a la urbanizacion. Es cierto que no lo vi con mis ojos pero despues de mas de una hora encerrada con un tipo en un chalet da tiempo para enseñarle todas las habitaciones con mucho detenimiento. Ademas me basto con ver la cara de mi mujer cuando salia acompañada por aquel desconocido para darme cuenta de que ademas habia disfrutado de lo lindo.

Seguia amando a mi mujer y no queria perderla, pero tampoco me podia quedar con los brazos cruzados sin tomar ninguna decision. No podia consentir esta situacion. Lo primero que se me paso por la cabaza era devolverle el golpe y pagarle con la misma moneda. Lo sopese detenidamente y senti que aquello no satisfaria mi sed de venganza. Necestiba alguna accion mas contundente y a poder ser con la participacion involuntaria de mi esposa. No tarde mucho en idear una buena venganza de la que quedara totalmente satisfecho dando una leccion a mi mujer. Planee cuidadosamente todos los detalles y reclute a un par de tipos que colaborarian conmigo en la ejecucion de mi plan. La proxima semana lo llevaria a cabo.

Por fin llego el dia D, estaba nervioso, muy impaciente me moria de ganas por ver la expresion de la cara de mi mujer cuando descubriera la verdad. Por la mañana me despedi de mi mujer, me comento que tenia que enseñar un chalet en las afueras a unos acaudalados clientes, todo iba sobre ruedas. Mi mujer como siempre salio de casa espectacular. Vestia un traje de chaqueta muy ceñido, con la falda muy cortita y escote generoso y muy sugerente. Yo la seguia a una distancia prudencial.

Mi mujer habia quedado en un café del centro de la ciudad. Cuando llego los dos tipos le estaban esperando, por las caras que pusieron me di cuenta de que no estaban defraudados con el trabajo que los habia encargado; esbozaron un sonrisa complice e insistieron en acompañar a mi mujer en su coche, un pequño utilitario con publicidad de la inmobiliaria. Lo que ocurrio en el interior del coche no lo se la idea es que ambos comenzaran a calentar a mi mujer con algunas miradas descaradas a sus piernas y escote y algunos comentarios un poco subidos de tono. El fecto no se hizo esperar ya que mi mujer empezo a acelerar el auto progresivamente, como estuviera deseando llegar al chalet cuanto antes. Seguro que su entrepierna estaria muy mojada y la idea de follarse a aquellos dos tipos de una tacada le estaria nublando la vision. A los veinte minutos llegaron a la urbanizacion, aparco el coche al lado del chalet y les invito a entrar.

Debia estar muy caliente ya que se le notaba inquieta e insegura en sus movimientos. Nada mas cerrar la puerta de la casa di la vuelta y entre por la cocina. Estaban en el salon, mi mujer les eseñaba la decoracion, pero ninguno de los dos hombres prestaban mucha atencion a sus palabaras, solo tenian ojos para admirar cuidadosamente todas prominentes curvas del voluptuoso cuerpo que ostentaba mi mujer. Ella estaba cada vez mas agitada y nerviosa. Siempre le gustaron los preambulos, pero eso de retrasar lo inevitable durante tanto tiempo le consumia los nervios. Detrás de la puerta observaba los gestos de mi esposa y estab seguro de que muy pronto no aguantaria con todas aquellas insinuaciones y se tiraria por uno de ellos con todas las consecuencias. Me relamia de gusto al ver como mi mujer se mordia el labio inferior en señal de un celo incontenible. No paraba de colocarse el vestido, estaba apunto de esplotar.

Asi fue, al os pocos instantes se avalanzo sobre uno de los tipos, un hombre alto y fornido, un semental en toda regla. En cuanto sucedió este la aparto como despreciandola. Se quedo descolocada y tardo en reaccionar, luego comenzo a proferir contra el acusaciones sobre sus tendencias sexuales. Nada mas alejado de la realidad, el actuaba siguiendo fielmente mis instrucciones. Seguro que ahora estaria aun mas caliente, lo intento con el otro, un tipo de menor tamaño que su compañero, pero quiza mas atracivo y superdotado según sus palabras, mas tarde lo comprobariamos. Este tambien rehuso en el primer intento el contacto con mi mujer. A buen seguro que estaba mas que alucinando al ver el comportamiento de aquellos dos tipos. Uno de ellos tomo la plabara y le dijo que ellos no estaban dispuestos a ehcarle un polvo sin mas, si queria disfrutar habria de convertirse en una puta a su servicio y obedecerles en todo.

Mi mujer seguia alucinando, el otro le insinuo que fuera desprendiendose de su ropa poco a poco mientras ellos observaban su bonito cuerpo. Mi mujer no daba credito a lo que oia pero su instinto insatisfecho tenia el control de sus actos asi que sin pensarlo dos veces comenzo a desvestirse intentando provocarles al maximo. Se detenia en cada una de las curvas de su anatomia obsequiandose con toda clase de caricias y deteniendose especialmente en sus pechos, los cuales lucian una hermosa ereccion desde hacia muchos minutos. Cuando se retiro el minusculo tanga abrio sus piernas al maximo y empezo a masturbarsecon rapidez. Sus dedos resbalaban impregnandose de todos los jugos que emanaban de su vagina, estaba totalmente lubricada y preparada para una buena cogida. Sin apartar su mano de su rasurado coño reptaba por el suelo en busca de uno de los dos tipos, cuando se aproximo al primero este le indico que le bajara los pantalones.

Era lo que estaba espereando desde hacia mucho tiempo no acertaba adesabrochrle los botones. Nada mas bajarles los slips salto como un resorte una buena polla en semiereccion que no tardo en engullir y desaparecer por completo entre sus carnosos labios. Con las dos manos se aferro a las nalgas del tipo apretandolas contra si, no estaba dispuesta a que esta vez la quitasen aquella polla. Solo accedio a parar en su tremenda mamada cuando vio que el otro se habia deshecho de sus pantalones y le estaba requiriendo las mismas atenciones que a su compañero. Ahora si que estaba a sus anchas, tenia dos pollas a su servicio a las cuales atendia alternativamente dedicando especial atencion a sus capullos los cuales degustaba con increible vicio. Las dos pollas salian relucientes de su boca. La mamada a duo que estaba ejecutando mi mujer me estaba poniendo de lo mas cachondo. El plan seguia adelante, uno de ellos saco un pañuelo negro y empezo a cubrirle los ojos con el. A mi mujer no debio gustarle mucho este aspecto del juego pero no hizo objecion alguna. Yo ya tenia un calenton impresionante a si que salte a la escena. Los dos hombres sujetaron a mi mujer, uno a dad lado y yo una vez abierta la boca de mi esposa a tope le ensarte con fuerza toda mi rabo hasta el fondo de su garganta,. La primera reaccion fue una arcada, una vez repuesta segui con mis acometidas cada vez mas rapido y siempre con mucha fuerza. Casi no le daba tiempo a que respirase y mucho menos a articular palabra alguna.

En ocasiones rehuia mis acometidas pero otras veces me demostraba que estaba en plena forma ya que intentaba retener el mayor tiempo posible mi pene dentro de su boca. Estaba a punto de estallar asi que acelere un poco mas el ritmo de la tremenda cogida oral a que estaba sometiendola y acabe dentro de su boca. Una vez mas mi mujer se lo habia tragado todo, solo se observaban unos hilillos de semen que le caian por la comisura de sus carnosos labios. Los dos hombres la soltaron y ella se aferro con sus manos a mi polla y no la solto hasta que no elimino cualquier resto de semen. Acto seguido continuo con la felacion a dos bandas. Los dos hombres no cesaban de magrearla de arriba abajo, todo lo cual mi mujer lo agradecia poniendo mas impetuen su extrordinario trabajo oral. La felacion ya habia llegado demasiado lejos asi que ambos chicos se retiraron antes de que explotaran sobre mi esposa, todavia no era el momento.

Mi mujer aun seguia con los ojos vendados, se le notaba muy excitada y ansiosa por seguir adelante con esta extrordinaria sesion de sexo que , por otra parte, no habia mas que empezado. Uno de los tipos se agacho y cogio en volandas a mi mujer colocandola enciam de la mesa del salon. Durante el trayecto mi mujer habia acertado a engancharse a la boca del tipo el cual la correspondio como merecia la situacionEl beso fue prolongado, pasional y muy humedo; mi mujer le obsequio con un morreo en toda regla. Tras esto el tipo le abrio las priernas y le dedico un par de amplios lenguetazos que recorrieron toda la longitud de su rasurado coño. Mi mujer se contrajo de puro placer, intento aprisionar la cabeza de su amante entre sus piernas y solto un sonoro gemido, hondo, profundo en el que intento soltar toda la adrenalina contenida hasta ese momento. Lo que hubiera dado mi muujer porque el tipo aquel continuase comiendole el coño.

Ya no aguantaba mas y empezo a proferir insultos a todos nosotros y a pedirles mas. Unos de ellos tomo la iniciativa y le solto: “Esta putita tiene ganas de mabo, tranquila zorra con la sesion que te vamos a dar vas a quedar contenta para todo el año. Vas a salir de aquí caminando a 4 patas”. En ese momento se tranquilizo un poco y por primera vez, quizas pudo sentir algo de miedo por no pder controlar aquella situacion. Miedo que se disipo en seguida cuando aquellos hombres empezaron a introducirle un par de dedos en su vagina, pronto retornaron los hondos gemidos y el compulsivo contoneo de sus caderas intentando acrecentar el placer que sentia. Tras unos minutos en los que casi llego al orgasmo, pararon y uno de ellos comenzo a penetrarla vaginalmente, por fin mi mujer tenia lo que queria.

El tipo la penetraba duro, desde la primera cogida iba a un ritmo infernal. Ella pedia mas y el tipo comentaba:”Es la mas puta de todas las putas, ¡que zorra eres! Te vamos a reventar, no vas a poder sentarte en semanas”. No le dieron tiempo a responder, pues el que estaba ocioso le inserto todo el reba en la boca justo en el momento en que la abria. A pesar de la violencia de la acometida, no le importo y tras aguantar el refeljo de la arcada comenzo a propinarle una sabrosa mamada. La vision de mi esposa sobre la mesa con las piernas abiertas, siendo penetrada salvajemente, al mismo tiempo que tenia la cabeza de lado dedicandose en cuerpo y alma a una mas que apetitosa mamada, me estaba poniendo muy cachondo y ya tenia otra vez mi polla en plena accion.

Las embestidas hacia que los pechos de mi esposa se comportaran como si tuvisen vida propia describiendo circulos concentricos al ritmo de ls acometidas. Esto hasta que el que estaba disfrutando la mamada comenzo a sobarle las tetas apretandoselas y pellizcandole los pezones que durante todo este tiempo no habian dejado de estar duros y erguidos. Tocaba cambio de postura asi que el que estaba penetrandola le cerro las piernas y las apoyo contra su pecho haciendo de esta forma que la friccion del pene en la vagina se incrementase por momentos. Las convulsiones en el cuerpod e mi mujer se incrementaron, señal inequivoca de que estaba a punto de estallar en un orgasmo de dimensiones colosales.

No me equivocaba mi mujer solto la polla que le penetraba oralmente y empezo a rugir como no lo recordaba, sin embargo estos gemidos se ahogaron de nuevo cuando el hombre volvio a forzarla para que continuase con su trabajo. El otro tipo no tardo en correrse y esparcir todo su semen por el curpo de mi esposa. Tras esto, continuo comiendo le el coño hasta que se corrio un par de veces mas por lo menos. Sin darle tregua la llevaron en volandas hasta la habitacion dejandola yacer durante unos segundos sobre la cama. El descanso duro lo que tardaron en atarle los dos brazos a la espalda. La colocaron de espaldas apoyada en sus rodillas y comenzaron a excitarla de nuevo acariciandola el clitoris. Uno de ellos se coloco detrás de ella y comenzo a acariciarles sus senos mientras que restregaba su pene por todo su culito. Mi esposa a pesar del cansancio que tenia no dejaba de buscar la forma en que aquel duro nabo la penetrase or atrás sin mas dilacion.

Eso causo gracia entre mis colaboradores que soltaron: “mira que pedazo de puta, la zorra esta todavia no tiene suficiente y quiere que la enculemos. No te preocupes vas a tener tu racion, eh zorrita?”. Mi mujer todavia estaba pletorica y les contesto; “Dejaros de tanta charla y rompedme el culo de una puta vez!”. Creo que no es buena idea incitarlos de esta forma, pero mi mujer ya no razonaba con la cabeza, estaba poseida transformada en una maquina de follar, y que maquina! El tipo que se disponia a sodomizarla se enfado considerablmente y a la vez que se desprendia de su condon le dijo: “ah!! Si! Te voy a romper el culo a pelo”. Sin mediar comentario alguno la enculo con un salvaje movimiento de pelvis seco que la dejo sin respiracion. Tras unos segundos en los que tuvo que sentir un profundo dolor se rehizo y comenzo a gozar de lo lindo la tremenda cogida que le estaba propinando.

El ver a mi mujer siendo sodomizada con las manos atadas a su espalda y apoyando la cabeza en la cama para guardar el equilibrio me puso a cien, me tumbe a su lado y una vez que le alce una pierna me puse debajo de ella. Empece a morrearla manteniendo elevado su cuerpo a la vez que mis maos se se dedicaban a acariciar sus pechos. Me besaba con tal pasion que deseaba insertar mi pene en su vagina y obsequiarla con una doble penetracion. No la hice espaerar , seguidamente le clave mi estaca en su dilatada y jugosa vagina. Lo acogio de buen grado y nos increpo para que continuasemos asi. “Claro que si, zorrita, no vamos a parar, pero ahora vas a continuar mamandome la verga”. El otro hombre se acerco a ella y le desato las manos y acto seguido ella se avalanzo a tientas hasta hacerse con la polla de ela la que empezo a mamar con gran dedicacion. No se cuanto mas aguanto el tipo que la enculaba pero yo a los cinco minutos ya estaba regandole la vagina con todo mi semen en una corrida antologica. Ambos se corrieron en el interior de mi esposa y la dejaron ehca un cristo. Estaba llena de semen por todos los orificios de su cuerpo. Estaba sudando, no era para menos.

En ese intervalo intento quitarse el pañuelo de la cara y casi lo consigue, por lo cual tuvimos que atarla de nuevo. Decidimos llevarla al baño y ducharla un poco antes de proseguir con la faena. Agradecio enormemente el baño con agua caliente. Los tres empezamos a enjabonarla de arriba abajo con tal dedicacion que a los pocos minutos ya estaba empezando a calentarse otra vez y a juzgar pos sus gestos debio correrse un par de veces pues no conseguia mantener la vertical debajo de la ducha.

Uno de ellos la envolvio en una toalla y en brazos la volvio a dejar sobre la cama de la habitacion. Sin nisiquiera terminar de secarse habia empezado a tocarse el clitoris; de verdad que es insaciable. Buscando, buscando volvio a encontrar algo con lo que entretenerse. Cogio una polla en cada mano y alternativamente volvia a comenzar una felacion a dos bandas. Cuando los hubo puesto bien erectos insistio en que la volviesen a follar pero que esta vez no se comportasen como unos adolescentes. Esto provoco varias carcajadas entre nosotros. “te vas atragar esas palabras puta insaciable” dijo uno de ellos. Ella le respondio : “Espero que no sea lo unico que tenga que tragarme”. Despues de este breve dialogo uno de ellos se tumbo encima de la cama y una vez desatada le dijo que lo cabalgara. La polla de este era la mas grande de todos y muy gorda. Mi mujer ya la conocia bien y despues de cabalgar unos instantes sobre el le dijo que la queria sentir en su culo, asi que la saco de su vagina y se monto encima de ella introduciendosela entera por el culo.

Las primeras sensaciones fueron, obviamente de dolor pero despues empezo a gemir como una loca subia y bajaba a gran velocidad llevando el control de las embestidas en todo momento. Cuando subia en ocasiones dejaba ver el capullo fuera de su agujero y luego al descender volvia a desaparecer entero dentro de su cuerpo. Sin sacar la verga de su culo hizo un giro completo y se coloco dandole la espalda de cuclillas, ahora le tocaba hacer el trabajo al otro.

El cual empezo moverse a con ritmo endiablado que ella agradecia con unos fuertes y hondos gemidosa la vez que pedia mas. No tardo en recibir la dosis que demandaba puesto que el tipo que estaba observando la escena se animo y de una sola acometida le ensarto su pene todavia erecto en la vagina. Otra vez estab siendo penetrada doblememte. No aguanto mucho en esa posicion puesto que los continuos orgasmos que sentia hicieron que reposase su espalda sobre el pecho del hombre tumbado, este sin dejar de encularla le empezo a sobar las tetas mientras sentia las tremendas convulsiones que invadian el cuerpo de mi esposa al llegar al climax. Deseaba unirme a la orgia y solo habia una posibilidad asi que me acerque a la boca de mi mujer y le meti la polla en su boca.

Todavia seguia con ganas de caña. Esta vez no queria correrme en su boca , por ello, tras unos minutos de soberbia felacion hice que cambisemos de postura. Yo me coloque debajo y ella se subio a mi polla cabalgando de frente a mimientras que otro tio la seguia enculando duramente por detrás. Yo la penetraba con fuerza y a la vez le masjeaba las tetas. Las gotas del sudor caian desde el cuerpo de mi esposa sobre mi pecho. En cuanto soltaba sus senos podia ver como estos se movian al ritmo de las cogidas que tanto yo como mi compañero haciamos. Otra vez mas empezo a estremecerse, en ese momento le retire el pañuelo de los ojos pudiendo observar por primera vez ella quien era el tercer componente de aquella orgia. La respuesta de mi mujer fue la de agacharse y morrearme con pasion. Esquive como pude su lengua y me fui a por sus pezones los cuales chupe con tant fuerza que crei que podia hacerle sangrar. Al poco rato empezo a correrse agitadamente.

Esta vez no lo aguantaba e intentaba bajarse por todos los medios, lo unico que consiguio es que la cogieramos con mas fuerza si cabe sujetando su cuerpo al nuestro. Una vez superadoeste punto seguimos sin parar hasta que se enfrasco en un nuevo orgasmo. Las sacudidas esta vez eran sorprendentes y ello nos ocsiono un tremendo orgasmo. Yo saque mi polla de su interior y me acerque a ella. Ella lo observo y sin decir nada se lo metio en la boca para seguir masturbandolo. Me corri y se lo trago todo. Para entonces ya estabamos solos en la habitacion de aquel chalet. Acompañe a mi mujer a la ducha y alli le dije que aun no habia podido cogerla por el culo.

Me prometio que lo hariamos todas las veces que quisiera pero que ahora estaba muy cansada y dolorida. Deje que se duchara y cuando se estaba secando de espaldas a mi no me pude retener y alli mismo de pies y en el servicio la empuje hasta que la pared nos paro y se la ensarte por el culo. Hacia intentos por huir pero sus fuerzas estaban bajo minimos y mi pasion me revitalizaba por instantes. La cogi por las caderas y empece a machacarle el culo. Con mi polla en su culo la levante asiendola por su cintura y la puse de rodillas sobre el water y alli acabe dentro de ella. El orgasmo fue de campeonato mis gemidos se entrelazaban con sus quegidos. Despues de esto nos fuchamos nuevamente y abandonamos el chalet. Durante el camino a casa practicamente no hablamos.

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